Observaciones:48 años en 1936 / Vecina del caserío Etxetxo
Relaciones familiares:Padres: José Agustín y Josefa / Esposo: Francisco Usabiaga / 4 hijos: Domingo, José, Crisóstomo Enrique y Sebastián Usabiaga Oyarzabal
Nacida en Rentería y vecina de Lezo, vivía con su marido José Agustín (Prexku) y sus cuatro hijos (Txomin, Joxe, Enrike y Xebastian) en el caserío Etxetxo. En 1936 su hijo mayor Txomin hacía un año que había vuelto de hacer el servicio militar obligatorio durante dos años. Al volver este, fue su segundo hijo, Joxe, el que tuvo que irse y al que la guerra atrapó en medio. En el caserío continuaban con su vida diaria.
El 27 de julio de 1936, María se despertó con el ruido de tiros de fondo. Asustada porque cada vez los oía más cerca, despertó a su marido, y entre los dos, a los hijos. Decidieron que tenían que salir de allí y huir hacia el caserío Miura, donde vivía Arroxali, novia de Txomin, junto a su familia.
Prexku se despidió de María y de sus tres hijos y los mandó que se adelantasen, mientras él recogía a las vacas y las dejaba resguardadas en la cuadra, para posteriormente salir corriendo y juntarse con su familia. Pero, lamentablemente, el Comando Cristo Rey, recién creado en Navarra y que se dirigían a Lezo para poder llegar al puerto, los alcanzó antes de poder llegar al caserío Miura. Prexku, tras sentir una punzada en el corazón, cayó en la cuneta y tras oir los gritos de María, se desmayó. Mientras, a 400 metros de donde se encontraba, María y sus tres hijos eran masacrados a tiros, bayonetazos y machetazos.
Los soldados siguieron su camino hacia Lezo, sembrando el terror y la muerte a su paso. Fue Félix, el barrendero, quien al pasar con su carro encontró y reconoció los cadáveres de los cuatro miembros de la familia. Los recogió en el carro lo más dignamente que pudo para bajarlos al pueblo. En el camino se cruzó con Arroxali y su hermano, que habían salido sospechando lo peor. Los gritos de Arroxali hicieron que Prexku, que acababa de volver en sí, se diese cuenta de lo que acababa de pasar.
Un año despúes, volvía Joxe de la guerra, y al llegar al caserío no encontró más que silencio y oscuridad. Su padre se encontraba solo junto al fuego. Durante los siguientes veinticinco años, hasta su muerte, jamás fue capaz de contar los detalles de lo sucedido aquella mañana.
Resumen de la publicación de Miren Usabiaga Artola
Observaciones:
Ejecutada junto a tres de sus hijos en los alrededores del caserío, cuando huían hacia el caserío Miura / Falleció a causa de heridas de guerra producidas por machete
Si puedes aportar y/o corregir cualquier dato presentado en esta web o tienes un nuevo caso que compartir, no dudes en ponerte en contacto. Este trabajo no podría hacerse sin tu ayuda.
Contacto