Observaciones:no disponible
Relaciones familiares:Esposa: Restituta Hualde / 4 hijos-as: José Luis, Cristina, Juan Cruz y Luis Fernando
Nacido en Durango (Bizkaia) el 14 de diciembre de 1921. Vino a Lezo con tres años junto a toda la familia porque su padre trabajaba allí. Al comenzar la guerra regresaron a Bilbao, excepto Eustaquio que se quedó en Durango. Eran cinco hermanos: Teodoro, Federico, Pablo, Eduardo y Eustaquio (el más joven).
Cuando comenzó el bombardeo de Durango tenía 17 años sin cumplir, sus hermanos estaban en el frente y su padre fue fusilado en el bombardeo de Durango, frente al muro del cementerio. Se encontraban en Durango refugiados y Eustaquio estaba en el frontón jugando a pelota con sus amigos cuando comenzó el bombardeo. Se escondió junto a sus dos amigos y al llegar a la plaza vieron la masacre cometida. Y también cómo mataban a su padre.
Cuando iba a cumplir los 17 años se inscribió como "voluntario" para ir a la guerra, en el Batallón Itxarkundia, donde fue enviado al grupo de Zapadores. Partieron desde Durango para hacer trincheras en el frente: Elorrio, Elgeta, los montes cercanos a Kanpazar. Luego a Otxandio, donde pasaron unos seis meses, y en un momento dado, cuando cortaron el camino que conduce a Vitoria, tuvieron que hacer otro nuevo. Continuaron haciendo trincheras: Anboto, Elgeta, Sollube, Gorbeia,... hasta que recibieron la orden de retroceder.
Desde Otxandio se dirigieron a Santander y como todas las carreteras estaban cortadas, recibieron orden de dirigirse a Santoña, donde supuestamente les esperaban los barcos. Después de permanecer mucho tiempo en Santoña, los mandos de los nacionalistas y los italianos acordaran y firmaran un acuerdo, y tras eso, fueron apresados. Volvieron a Laredo a pie y los metieron en el campo de fútbol, pero como no había sitio para todos, terminaron en los pabellones de las conserveras.
De Laredo fueron trasladados a San Pedro de Cardeña, en Burgos, y de allí al Campo de Concentración de Miranda, pero como no había sitio, de nuevo vuelta a San Pedro de Cardeña. Los metieron en un pabellón y se dedicaron a hacer carreteras.
Mientras tanto, la madre volvía a Lezo y estaba sola, con todos sus hijos presos. Al cabo de unos tres años, por medio de algún conocido de Durango, fue liberado y regresó a Lezo. Cada semana tuvo que acudir a la Guardia Civil de Errenteria. Pero el castigo continuó después, porque no conseguía trabajo. Finalmente, comenzó a desplazarse a Trintxerpe y a trabajar en la reparación de las calderas de los barcos.
(Resumen extraido del testimonio publicado en el libro Zigortuak Ilunpetik Argitara)
Observaciones:
Pasó también por las prisiones de Laredo, Miranda de Ebro y Burgos
Si puedes aportar y/o corregir cualquier dato presentado en esta web o tienes un nuevo caso que compartir, no dudes en ponerte en contacto. Este trabajo no podría hacerse sin tu ayuda.
Contacto